31 de octubre de 2016

Un ritual en la taberna | Capítulo 3


¡Feliz Halloween, romántica/o! Como ya sabes, o deberías saber, hoy es se cumple un año desde que este blog fue abierto y, como parte de la celebración, te traigo el tercer capítulo de Un ritual en la taberna. ¡La cosa se pone interesante! Espero que te siga gustando y... disculpa la tardanza, pero desde el viernes que hice el examen apenas he tenido un poco de tiempo para escribir.


EXTRACTO DE LA LIBRETA: Romanticismo.

No recordar a nadie con quien haya tenido una relación estrecha es algo que, pienso, enlaza con la primeriza sensación de haber dejado atrás que en ocasiones nos acompaña en nuestros primeros compases de vida.



Al menos en el aspecto más romántico del concepto.



No me resulta extraña la tesitura de verme, ya no fantaseando acerca de las infinitas vidas alternativas que uno puede albergar en el variable tejido espacio temporal que nos contiene, sino disfrutando y sufriendo simultáneamente el gozo y el vacío que reporta la sensación de que quizá, en algún punto de nuestra existencia, hemos dibujado una sonrisa en nuestro corazón al dar con la energía adecuada.


No me refiero a persona, alma o ser puesto que en dicho tejido son tantos los misterios que resultaría pretencioso extrapolar la identidad tal cual la concebimos en nuestra vida mortal a un ámbito tan colosal y, al mismo tiempo, precioso en el concepto de su sencillez.



La energía que desprendemos puede encontrar en otra fuente el recipiente recíproco en el que danzar durante una maravillosa porción del tiempo pasajero con el que se pueda contar.



Las probabilidades de que esas dos fuentes de vida se encuentren en la inmensidad resulta tan nimia que la esperanza de una lotería resultaría excelsa en comparación.

No obstante ahí radica lo bonito.

Ahí brilla lo especial.

Tengo la sensación permanente de que me he desprendido de algo que me es de gran valor, ahí donde el valor realmente importa.

Ignoro si ha quedado atrás antes incluso de que llegase a este mundo, o si mi reciente pérdida de memoria hace que se haya quedado a la vuelta de la esquina en mi pasado reciente.

El caso es que ese hecho me hace reflexionar acerca de la naturaleza de mi Amor. Así, escrito con mayúscula, pues en la amalgama de identidades que parece conquistar esta libreta ese personaje no puede faltar.

Amor, una bella hermafrodita tatuada de aura tan torturada como soñadora.

Me dice que nunca hay que perder la esperanza.

Que aunque la oscuridad de la noche que representa el sueño en el que quizá vivimos, es el brillo de nuestros deseos más nobles lo que da mayor sentido al curso de la historia universal.

¿Dónde estás? 



Me pregunto una y otra vez.



Lo hago desde que he perdido la memoria, dejando este texto escrito con el corazón en un puño a modo de brújula en lo que sea que el extraño futuro me reserve.



Lo hice, de hecho, nada más llegar al mundo.

Esa energía que ha de encajar en el quebrantado puzle de mi mundo interior, regando con las gráciles aguas del manantial de su existencia el sediento pozo que supone mi ansia por amar plenamente.



Olivia se encontraba inmersa en la lectura de ese primer escrito de la libreta tras la reciente pérdida de memoria.

Joel pensó que mejor que lanzarse a una disertación referente al contenido de lo que venía a ser la forma física de su mundo interior, sería como matar varios pájaros de un tiro el dejarle leer algo que, por qué no, bien podía en una inmensa casualidad ir dirigido a ella.

Trataba de no obsesionarse con ello, pero quizá nervioso como estaba, el contemplar la reflexiva y relajada pose de Olivia, recostada en una de los cómodos asientos de la taberna, derivaba en que cada vez que ésta apartaba en un fino movimiento los cabellos que caían sobre su rostro sintiese un sorpresivo cosquilleo en la boca del estómago.

Estaba concentrada y Joel apenas lograba trascender interpretación alguna de qué le estaba haciendo pensar su texto. Qué le estaba haciendo sentir.

Si es que estaba provocando algún tipo de reacción.

La inseguridad causaba mella en su interior, arrojando una condición temerosa a la posibilidad de ser rechazado por esa chica que, paulatinamente, más y más guapa le parecía.

Por fuera y por dentro.

Mientras la mirada de Olivia se deslizaba por las palabras de la libreta de Joel, quizá por momentos asociándose a un ir y venir de fruncimiento y relajación del ceño, éste, sin saber por qué, de modo espontáneo, fue estirando su mano hasta acariciar el dorso de la que Olivia tenía libre apoyada sobre la mesa.

Me puse cómoda para leer aquel extracto de su libreta. Consiguió hacer que me relajara al saber que él atravesaba por una situación remotamente parecida a la mía, pero también que mi cuerpo se tensara al recordar por lo que casi acababa de pasar.

No era moco de pavo, la verdad.

De vez en cuando mis ojos iban del papel a sus ojos, que me miraban tan intensamente que algo en mi interior se removió. No sabía si por los recuerdos o porque me transmitía algo extraño. Leer algo tan personal de alguien a quien tenía delante no era algo que solía hacer a menudo. 

—Es precioso... Ojalá a mí, en algún momento, me hubieran escrito algo así —comenté cuando terminé de leerlo.

Porque aunque aquellas cartas eran preciosas, no expresaban lo que yo sabía que Víctor sentía por mí... 



¡Y vuelta la burra al trigo! 


Cerré la libreta con una mano y la posé sobre la mesa, acercándola después a Joel.

—Me siento muy halagada por haber tenido la oportunidad de leerlo, de verdad.

Entonces reparé en su mano sobre la mía y en aquella mirada que parecía atravesarme, pero en el buen sentido. ¿Debía sentirme bien? ¿Mal? ¿Avergonzada? No lo sabía y tampoco aparté mi mano para averiguar qué se movía dentro de mí. Quizá eran los recuerdos, que querían jugarme una mala pasada, y como estaba en aquel lugar mi mente pensaba que no sucedería nada porque me dejara llevar. ¡Seguro que se trataba de eso!

Finalmente retiré la mano despacio para que no pensara que me incomodaba aquel contacto. Todo lo contrario. Pero para mí era como tocar el fuego, sabía que podía quemarme si dejaba que mis emociones y mi razón se pusieran de acuerdo.

Entonces vi cómo la decepción asomaba a sus ojos.

—Lo siento, Joel... No estoy preparada aún para este tipo de cosas.

Aunque realmente no estaba segura de que eso fuera cierto. ¿Y si solo intentaba convencerme de ello? Podía ser una opción bastante válida. Sobre todo teniendo en cuenta que lo de Víctor estaba muy reciente.

—Supongo que la culpa es mía... —dijo él.

Su voz sonaba apagada en mis oídos. ¿Ya la había cagado? ¿Como siempre hacía? Fruncí el ceño, no por él, sino por lo que pasaba por mi cabeza. 

—No te preocupes, de verdad. —Extendí mi mano para tomar su mano y acariciar su dorso—. Es solo que no paso por un buen momento, tú no tienes la culpa de nada.

Sonreí sincera. El error había sido solo mío. 

Me levanté de la silla y la arrastré para situarme al lado de Joel. De esa forma esperaba que se relajara un poco y dejara de pensar en lo que fuera que su mente le mostraba. La peor arma contra nosotros mismos que podíamos tener.

Ya me había acomodado cuando algo nos sorprendió. La taberna quedó en silencio y completamente a oscuras.

Y a pesar de eso, nuestras miradas seguían puestas el uno sobre el otro.


Recuerda que también puedes pasarte por la entrada de mi compañero para comentarle qué te ha parecido su parte: Un universo en palabras.
Espero que te haya gustado y, por supuesto, no olvides dejar tu comentario.

¡El blog cumple un añito de vida!

¡Muy buenas, romántico/a! Estoy muy contenta porque hace un año que inauguré el blog y, a día de hoy, sigue en funcionamiento. Quizá con menos actividad que hace unos meses, pero es porque el nuevo curso me tiene un poco ocupada. ¡Es lo que tiene estar en primero y segundo del grado universitario! Pero me sigue emocionando como el primer día preparar las entradas, los relatos y todos los juegos que se me ocurren.

Desde que lo abrí ha sufrido algunos cambios de diseño y de organización, así como nuevas secciones. ¡Y todo en menos de un año! Ahora publico menos de las novelas que estoy escribiendo exclusivamente para este blog, pero espero poder retomarlas pronto. Lo bueno es que a veces preparo relatos para no abandonar durante mucho tiempo la costumbre. 

Este blog me ha traído tantas alegrías que no puedo pensar en la posibilidad de deshacerme de él. No, al menos, de momento. ¡Aún queda mucho por publicar! Y mucha guerra que dar...

Por último, porque no voy a extenderme mucho más, te recuerdo que puedes conseguir, solo por hoy, Ritual de manera gratuita en Amazon. ¡No desaproveches la oportunidad!

¡Muchas gracias por estar ahí!


¡Espero que te haya gustado la entrada! Si es así, puedes comentar y compartir.
Nos leemos en la próxima entrada.

27 de octubre de 2016

Un ritual en la taberna | Capítulo 2


¡Buenas, buenas! ¿Cómo estás? ¿Deseando leer el nuevo capítulo de Un ritual en la taberna? ¡Pues estás de suerte! Si te gustó la presentación de los dos protagonistas y por qué están allí, entonces no puedes perderte este segundo capítulo. ¡Espero que te guste!


La chica no solo le echaba desparpajo. También encanto.

Se llamaba Olivia.

No había transcurrido mucho tiempo desde que se habían instalado cara a cara en una mesa esquinera de la taberna. Sin embargo el contraste que dibujaba el cruzarse de sus miradas con la grácil danza que estaba resultando su conversación parecía indicar lo contrario.

Joel tragaba saliva en esos momentos en los que, pese a que las palabras nacían fácilmente, los ojos de Olivia le sostenían la mirada como pocas veces había acontecido con nadie.
Era como mantener una segunda conversación en un lugar a medio camino entre la ya de por sí indefinida ubicación de la taberna y la notable capa de profundidad que suponía el contenido de su libreta.

Ahí, justo en ese lugar a medio camino, donde la mentira es imposible aunque la verdad aún se guarda con celo, era donde Joel parecía leer en el atractivo marrón de las pupilas de Olivia que ésta era víctima de unas serpenteantes dudas que se estaban agarrando dolorosamente a su corazón.

Tanto la tapa de la tetera de Joel como la taza de café de Olivia se vieron sacudidas virulentamente cuando uno de los clientes de la taberna en esa festiva noche de Halloween se precipitó sobre la mesa donde se encontraban, al parecer tras un bromista forcejeo con un compañero.

– ¡Chicngos! Tlomaos algo sahora mishmo, ¡Algo ffuerte! – La borrachera del sujeto comenzaba a ser de espanto. Joel lo enderezó mientras una sonrisa que trataba de ser perenne trataba de disimular el que su mirada no supiese si posarse en la puerta de entrada o el rostro de Olivia, revoloteando también por el comedor donde la fiesta parecía venirse arriba y la barra tras la cual el camarero parecía tranquilo e incluso satisfecho.

Estaba inquieto.

– ¿Quieres que vayamos a tomar el aire? – Olivia le había leído la mente. Sus palabras le llegaron como el soplo de aire fresco que, tras asentir y levantarse de la mesa, acarició con una gélida brisa sus rostros cuando hubieron salido a la oscura callejuela.

De repente no hablaban.

Pero no había tensión alguna entre ellos.

Cada uno apoyado en sendas posiciones en la entrada del local, contemplaban el movimiento de pies del otro, espasmódico por parte de Joel y más relajado en Olivia, mientras lanzaban miradas furtivas a una oscuridad creciente en la que la niebla no parecía disiparse.

Sin querer advertirla para no asustarla, Joel sintió como su espalda se erguía tensándose al contemplar como un par de luces amarillas le miraban fijamente, en algún punto cercano entre la espesa niebla.

Si algo recordaba, si de algo estaba seguro, es de que el reinado del monstruo, justo un año atrás, alcanzaba una despiadada mayoría absoluta que le legitimizaba para llevar a cabo la tarea con la que más disfrutaba esa identidad: La autodestrucción que se lo lleva todo por delante.

Por eso la visión de esa encendida mirada clavada en él le lanzó a una serie de pensamientos que súbitamente tuvo la imperiosa necesidad de trasladar al papel de su libreta.

Ni se enteró de la tentativa de Olivia por saber qué ocurría, ni se fijó como emitía un sonido de agradable sorpresa al emerger los dos puntos de la niebla resultando ser los ojos de un esbelto gato negro en busca de compañía.

Tan solo se disculpó y entró a la taberna donde en la barra pidió su libreta al camarero.


EXTRACTO DE LA LIBRETA: Fosa común.

– Parece mentira que esté ahí enterrado. – La pequeña Ilusión daba golpecitos con sus manos en ambos costados de su cintura, sobre los volantes del vestido.

« Y que se quede ahí… » Pensó Tylerskar, mientras una nube de humo cubría su rostro, iluminado por la luz del mechero al encenderse un cigarrillo.

– ¡Muy apropiado para el Monstruo, sí señor! – La frase fue acompañada de una carcajada final por parte de Experiencia, que parecía haber llegado bien satisfecho al cementerio. Prosiguió. – Una excelentísima fosa común para su excelentísimo desgraciado. ¡Qué tal si vamos a la taberna, esta noche tengo un barril entero de mi brebaje para todos vosotros! – Experiencia solía acabar riendo sus frases. Le quitaba hierro a los asuntos por norma general. Tanto daba si se encontraban contemplando lo que quedaba de una entidad otrora casi infernal.

Resolución y Rectitud habían salido a investigar los alrededores.
Nunca habían sido demasiado amigos del Monstruo.

Tylerskar, contemplando la fosa que representaba una extinción, sentía una agridulce sensación.

– ¿Por qué no vuelves con ella? – La frase resultaba de por sí sorpresiva, aunque viniendo de Esperanza, que ladeaba su sombrero para fruncir el ceño a Tylerskar mientras le proponía aquello, era toda una pista ante qué hacer de inmediato.


En parte, había conseguido olvidarme de aquello que causaba un gran dolor en mí. Sin embargo, la compañía del chico me estaba distrayendo lo suficiente como para olvidar, de forma parcial, todo lo que había sucedido en las últimas semanas. Seguía suponiendo que con solo estar allí debía olvidarme de todo, pero mi mente siempre iba por libre.

Tras echar un último vistazo a la niebla y ver que Joel no pensaba volver al exterior, entré de nuevo. Me dirigí a la mesa que anteriormente habíamos compartido y me senté a la espera de que me acompañara. Lo acababa de conocer y tampoco quería agobiarle con mi presencia. 


Quizá por eso había vuelto a entrar.

No tardó mucho en volverme a acompañar.

— ¿Necesitas que te ayude en algo?

Él me respondió con una negativa y yo no insistí. Al menos, no de momento. Apoyé los codos sobre la mesa y la barbilla sobre las manos. De nuevo los recuerdos y los pensamientos parecían querer aparecer sin permiso. Pero no dejé que avanzaran más allá de la puerta que separaba los recuerdos felices de los que no valía la pena recordar. No cuando el tiempo transcurrido desde lo sucedido era mínimo.

Tal vez quien necesitase ayuda fuera yo.

—Discúlpame, necesito ir al baño.

Me levanté y, sin mirar atrás, ni a mi alrededor, fui directa al área de los servicios. Entré en el de mujeres y me situé frente a uno de los espejos. Abrí el grifo y dejé que corriera un poco el agua antes de mojarme la cara con insistencia. Notaba mis mejillas ardiendo, el esfuerzo que estaba haciendo era considerable, pero los recuerdos parecían ser más poderosos de lo que pensaba.

«¡Maldito Víctor!».

Tenía ganas de gritar, de acabar con todo de una vez. ¿Había algo que realmente me lo impidiera? Tomé aire varias veces y cuando volví a estar preparada salí para reencontrarme con Joel.

—Hay cosas que no se pueden controlar por mucho que así se desee, ¿no es cierto? —Él ladeó la cabeza tras oír mi comentario—. Menos mal que nunca me ha gustado beber alcohol, sino ahora mismo necesitaría un trago.

Sí, menos mal que no solía beber alcohol, porque podría haber recurrido a la bebida y haber terminado peor de lo que estaba. El dolor es algo que se lleva bien cuando te acostumbras, pero ¿emborracharte? Al final terminas esclavizado y era lo último que quería.

Por algún motivo noté que su cuerpo se tensaba. Entrecerré los ojos y observé a mi acompañante con curiosidad.

—Por cierto, tengo una curiosidad. ¿Qué es lo que escribes en esa libreta? ¿Es una especie de diario?

Sonreí para restarle importancia al asunto.

—Si no quieres, no tienes por qué responder, ¿eh?

Pero algo en sus ojos me indicaba que, como yo, tenía algo que quería sacar de dentro.


Recuerda que también puedes pasarte por la entrada de mi compañero para comentarle qué te ha parecido su parte: Un universo en palabras.
Espero que te haya gustado y, por supuesto, no olvides dejar tu comentario.

Sorteos del mes de noviembre


¡Hola, hola! Realmente, en esta ocasión no vengo a anunciar un sorteo de libros, sino de una preciosa agenda realizada por +Silvia Gual. Los requisitos son muy simples y, si ganas, tendrás la oportunidad de tenerla en papel. Además, en la entrada que dejaré a continuación también anuncia que saldrá a la venta en formato pdf, por lo que si no la consigues, siempre podrás comprarla e imprimirla para montarla a tu gusto. El sorteo terminará el 25 de noviembre, por eso lo he introducido en el mes que aún está por llegar. ¡Espero que te guste y que vayas corriendo a apuntarte!


¿Vas a participar? Cuéntamelo en los comentarios.

26 de octubre de 2016

Un ritual en la taberna | Capítulo 1


¡Muy buenas! Al fin está aquí la primera de las partes de este relato especial de Halloween. Pensaba poder publicarlo antes durante el día, pero se me complicó y al final ha tenido que ser ahora. En ambos blogs iremos publicando las partes escritas por ambos y así puedes decidir dónde leer, aunque también podrás ir al otro blog para felicitar al autor si te gustó su parte. En la información de esta colaboración puse que habría sorpresa por parte de Víctor, pero tras pensarlo mucho, he pensado que quienes vayan al día o sigan este especial, también tendrán sorpresa por mi parte...

No te entretengo más. ¡Espero que te guste!



EXTRACTO DE LA LIBRETA: Cementerio.

Una espesa niebla deambulaba alzándose un par de palmos sobre el suelo del cementerio.

Estaba construido en la cima de un promontorio a las afueras de la localidad donde él vivía.

Con las manos en los bolsillos, Tylerskar sentía el castañear de su dentadura mientras el vaho que emergía de su boca le indicaba que la temperatura de ese otoño había iniciado un descenso en picado. Precisamente esa noche.

Como si de una macabra casualidad se tratase, el frío se había aliado con el primer aniversario de esa misteriosa fecha que tanta pena le reportaba. Aunque no sabía por qué.
La causa de ese dolor le resultaba esquiva, pues al parecer algún tipo de amnesia había hecho mella en él, deshilachando sus recuerdos y perdiéndolos en el oscuro pozo de la ausencia.

– Joder, ¡Vaya sitio! – La voz de Resolución fue acompañada por un sonido de chasquido de ramas secas. Cuando Tylerskar se giró, vio a su compañero maldiciendo en voz alta mientras pateaba la leña que se arremolinaba a cada paso que trataba de dar en dirección a él.

– Deja de quejarte. – Una segunda voz, más aguda, se podría decir que afilada, cortó la gélida brisa de la noche al dirigirse a Resolución. Tylerskar sonrió. La presencia de Rectitud le reconfortaba.

Quizá no lograse recordar nada, pero de algún modo sus compañeros de viaje no le resultaban extraños, y parecía que le iban a acompañar en la tesitura en la que se encontraba.

– ¿Dónde diablos se ha metido Experiencia? – Bufó Resolución, al tiempo que palmeaba el hombro derecho de Tylerskar al llegar a su altura, desde la cual se hubiese podido contemplar una vista panorámica del poblado cercano al cementerio, de no ser por la niebla que esa noche parecía inundarlo todo.

A lo lejos, tenue y difuminada, una luz parecía iluminar las oscuras calles de la población vecina.

Sin embargo Tylerskar no sentía la necesidad de buscar cobijo para resguardarse de las inclemencias de esa noche en la que una inmensa luna llena presidía un tétrico espectáculo de negros nubarrones cruzando los cielos.

Se sentía triste, y el cementerio le despertaba la sensación de que se encontraba allí para despedirse… Aunque él más bien estuviese esperando algo. Buscando a alguien.


Cuando Joel cerró su libreta, quedó sorprendido de cómo el ambiente había cambiado desde que tiempo atrás se había lanzado a una concentrada escritura.

En una esquina de la barra de madera, el camarero acababa de colgar una especie de guirnalda festiva en la cual docenas de calabazas, de pérfida sonrisa y mirada encendida, ondeaban mientras el último de los extremos era atado.

Joel necesitó algo de tiempo para emitir un suspiro y dejar atrapada en su libreta aquello que tanto le inquietaba. 

Había perdido la memoria.

Al menos, todo lo referente a entorno familiar y social.

Sabía que estaba en la taberna, que a juzgar por el ambiente festivo y la decoración se iba a celebrar Halloween… Y poco más.

Se levantó del taburete y ayudó a bajar al camarero de encima de la barra cuando éste hubo acabado su tarea.

Entonces se giró para ver como el considerable gentío se repartía por la docena de mesas del local. Considerable para lo que estaba acostumbrado.

Unas diez personas, de lo más variopinto, se daban cita allí en ese momento.

Perdidos en diferentes conversaciones y lanzados a las carcajadas y el buen humor, el ambiente que se estaba gestando resultaba agradable.

Sin embargo, algo ensombrecía el interior de Joel.

Había tratado de captarlo en su libreta en el escenario del cementerio, y meditó dando una vuelta de tuerca más a la sensación que le embargaba de encontrarse a la espera de algo.

Fue entonces cuando esa chica entró en la taberna.


Había pasado poco tiempo desde aquel suceso innombrable y, por supuesto, salir a la calle para mí suponía ser valiente y enfrentarme a mis propios sentimientos. Y no, no lo era. No en ese momento. La única opción era escapar de mis propias emociones hacia algún lugar remoto, pero ¿cómo hacerlo si salir de mi refugio era una odisea?

Aun así, lo hice.

Me alejé de la zona de Reina Mercedes para adentrarme en la avenida de La Palmera. No sé en qué momento la niebla apareció tan baja, pero acabó consumiéndome de tal forma que solo era capaz de percibir mis propios pasos. ¿Podía ser más macabra mi situación en Halloween? Por suerte para mí, no.

Seguí avanzando a pesar de la poca visibilidad de mi entorno hasta que, a lo lejos, vi una luz que poco a poco se hizo más intensa. Me acerqué con rapidez segura de que sería un buen refugio donde permanecer hasta que la niebla se disipara. Cuando estuve cerca identifiqué al instante el lugar. Abrí la puerta y entré. 

No esperaba encontrarme el local tan lleno. Al menos en mi mente solía estar más tranquilo, con unas cuantas personas charlando de forma animada, pero sin provocar demasiado alboroto. En ese momento, no obstante, ver a tanta gente a mi alrededor no era lo que buscaba. ¿No se suponía que era mi lugar de paz y que yo decidía de quién rodearme? Respiré hondo y me dirigí a la barra para pedir un café caliente. En el trayecto había pasado frío, aunque me atrevería a asegurar que había sido más la sensación de incertidumbre provocada por la niebla que otra cosa. Me senté en un taburete y observé a todos los que reían y conversaban a mi alrededor. ¡Me sentía tan sola! Era curioso por la cantidad de veces que había acudido a aquella taberna para evadirme del mundo real, de mis problemas. Sin embargo, en las circunstancias en las que me encontraba necesitaba algún tipo de compañía. Una que me relajara con su sola presencia.

—Un café como siempre, por favor. —En cuanto supe que el hombre había anotado mi pedido, apoyé la cabeza sobre mis manos y volví a suspirar.

No estaba pasando por mi mejor momento.

—Aquí tienes, Olivia. —Aquel trato tan cercano me hizo pensar que, efectivamente, me encontraba donde pensaba.

Nunca supe su nombre, pero tampoco se lo pregunté.

Con las dos manos rodeé la taza y las calenté. Observé durante un buen rato el líquido marrón hasta que eché el azúcar y con la mano derecha moví la cuchara para mezclar todo. Cuando terminé, volví a quedarme absorta mirando el líquido y pensando en mis cosas. En las despedidas amargas, las verdades que me había negado a aceptar y en mis sentimientos cada vez más intensos. Sacudí la cabeza para alejar cualquier posible recuerdo y bebí varios sorbos de aquel delicioso café. Bajé la taza y la posé sobre la mesa. Relajé los hombros y perdí mi mirada entre el mar de gente que me rodeaba. Solo eran 10 personas, según había contado, pero me seguían pareciendo demasiadas.

Entonces mis ojos se encontraron con los de un chico que me observaba con detenimiento. Entrecerré los ojos y, con la taza de café en la mano, me levanté del taburete para acercarme.

— ¿Te conozco? Porque nunca te había visto por aquí.


También puedes leer este capítulo, o comentar al otro autor, en: Un universo en palabras.
Espero que te haya gustado y, por supuesto, no olvides dejar tu comentario.

25 de octubre de 2016

Colaboración con otros autores #1: Especial Halloween

¡Muy buenas, romántica/o! Hoy tengo una noticia increíble que darte. ¿Recuerdas el especial aniversario de mi blog? Hasta el día de hoy no he tenido la oportunidad de escribir el relato que había pensado, pero por suerte, tengo otra cosa mucho más jugosa. ¡Una colaboración! Desde que tengo este blog he conocido a gente maravillosa, desde blogueras/os con las que he establecido una amistad fabulosa, hasta autoras y autores con los que comparto ideas a veces. En esta ocasión, seguramente te suene tanto el nombre del autor como el libro, pues yo misma he organizado la lectura conjunta de este para noviembre.

La idea es realizar una cuenta atrás hasta el día de Halloween publicando diversas partes de este relato titulado Un ritual en la taberna. ¡Os aseguro que promete! Yo, por mi parte, intentaré dar lo mejor de mí para que todo el conjunto quede como corresponde. En esta página iré recopilando todos los capítulos por si llegas tarde y quieres leerlos. Lo que haremos ambos será escribir cada uno su parte, publicarla en el blog correspondiente (yo aquí y él en el suyo), todas ellas ambientadas en el universo entrelazado de Ritual y La Taberna: Una libreta para el recuerdo. ¿Lo que saldrá de esto? Solo tendrás que ir leyendo todos los días cada uno de los capítulos (intentaré publicar uno al día, pero si se me complica, lo haré en cuanto pueda).


También podrás encontrar la información de este especial, y las partes escritas por Víctor, en su blog Un universo en palabras. Además, ofrecerá una sorpresa para quienes hayan estado siguiendo este relato. ¡Yo soy tú y no me lo perdería!

Recuerda que ambos libros, Ritual y La Taberna, están disponibles en Amazon tanto en físico como en digital (en cada uno de los enlaces podrás cambiar al formato que más se adapte a ti), y que ambos te animamos a que los leas y nos des tu más sincera opinión.

¿Vas a estar pendiente de este especial? ¡Espero que sí!


Reseña romántica: Aiden


¡Hola! Al fin es martes y, como solía hacer hace tiempo, traigo una nueva reseña. ¡Cuánto tiempo! Dirás... Pues sí, muchísimo tiempo. La última fue hace varios meses, y es que en verano he estado más ocupada de lo que pensaba y las lecturas no fueron lo que planeé. Como el día 15 presenté a Carmen, que a su vez presentaba su libro, tuve que leerlo para poder saber a qué me enfrentaba y qué preguntas hacerle. Y ¿qué te puedo decir? Lo acabé en poquísimo tiempo.  Juntando todos los momentos en que pude leer, creo que hacen menos de un día (separado en tres, claro). ¡Engancha bastante! Pero os contaré con un poco más de detalle en la reseña lo que me ha parecido el libro. ¡Prepárate!



Título: Aiden.
Seria/Saga: Aiden, 1.
Autora: Carmen Bayón.
Editorial: Seleer.
Género: Romántica erótica.
Formato: Papel.
Precio: 13€.
Después de oír hablar de Jade tan bien, Aiden quiere conocerla. Más que nadie.
Después de haberla visto por fotos, Aiden quiere tenerla en su cama. Y hacerla gritar como nadie.
Después de intentar encuentros 'casuales' con ella, Aiden quiere dar el paso. Y ese paso es sexo.
Después de una noche, Aiden no puede mantenerse lejos de ella.

OPINIÓN PERSONAL

Reconozco que al empezar el libro pensaba que me encontraría, como bien dijo la autora en su presentación, la "típica historia de chico malo"... ¡Pero me equivoqué! Aiden es mucho más que un boxeador con apariencia de chico malo ya sea por su reputación, como por los tatuajes que adornan su cuerpo.
Puedo darte el cielo, pero también el infierno con una sola sonrisa, nena.
La sinopsis es corta, concisa y deja con muchas ganas de conocer la historia que guardan sus páginas. Te ayuda a formarte una idea en la cabeza de lo que sucederá, pero os aseguro que en cuanto empecé a leer se me olvidó la sinopsis y me introduje tanto en la trama que me logró sorprender. ¡Ocurren cosas que no esperas!

Como ya dije al comienzo, la trama puede parecer típica, pero la autora ha conseguido dar ciertos giros de esos que dejan en estado de shock. Yo que siempre suelo pensar en qué sucederá tras algún hecho acontecido... Pues ha conseguido desmontar todas mis teorías sobre el final, cosa que agradezco mucho cuando leo un libro.
─Te ha dicho que la sueltes, imbécil.
Esa voz... ¡Aiden! Ay, Dios mío... intenté zafarme del brazo de este hombre pero me era imposible. Demasiada fuerza. Me esforcé en que sus dedos dejaran de apretar mi muñeca, pero es como si estuviera encadenada contra una pared.
─¿Y tú quién eres? ¿Su chulo? –dijo divertido. Se giró hacia mí y me guiñó un ojo. ¿Este hombre no huele el peligro o es que simplemente lo está ignorando?
─El que te partirá la cara si no la sueltas ahora mismo. –la voz de Aiden resonó en todo el bar, haciendo que más de uno girara su vista hacia nosotros.
Sobre los personajes, mi favorito sin duda es Aiden. ¡Lo adoré desde el principio! Tiene apariencia de chico malo, pero a pesar de su seriedad es un trozo de pan. Como un peluche que podríamos estar abrazando durante mucho tiempo sin cansarnos. ¡Y encima boxeador! En general, puedo decir de los protagonistas que, además de permanecer coherentes, he notado cierta evolución, sobre todo en Jade (ya veréis por qué lo digo si lo leéis). El resto de personajes secundarios que aparecen se mantienen tal cual son, sin muchos cambios significativos.

En resumen, Aiden es una novela fascinante que engancha desde el primer momento, sobre todo cuando él aparece en escena. Las pocas escenas eróticas que tiene están narradas con buen gusto y sin entrar en demasiados detalles. Una lectura perfecta si deseas desconectar de otros libros o si no tienes nada que hacer durante un fin de semana. ¿Recomendable? ¡Por supuesto que sí!



Si has leído el libro, no dudes comentar tus impresiones y, si aún no lo has hecho, ¿te atreverás a darle una oportunidad?

Próximamente, más reseñas, siento mucho el retraso con los que aún no han sido reseñados.


24 de octubre de 2016

Juego: Comenta, comparte y ¡gana!


¡Muy buenas, romántica/o! El juego que quiero proponerte hoy, y para el resto de la semana (o más bien hasta el día 31 de octubre) tiene doble "premio". La idea es que quien decida participar, pueda obtener igualmente su participación extra en el sorteo, pero también para el especial que haré en Navidad. De esto creo recordar que ya hablé en esta entrada. Esta vez, el juego consiste en comentar y/o compartir las entradas que te diré un poco más adelante. Si haces ambas cosas, por supuesto, sumarás muchos más puntos que si solo haces una de ellas. Por comentar las entradas, y a no ser que se especifique lo contrario, sumarás 3 puntos, mientras que por compartir en cualquier red social, sumarás 4. En el caso de que compartas, tendrás que nombrarme para que así pueda enterarme de que has participado, o al menos usar la etiqueta #ComparteyGanaFR en tus publicaciones. A continuación tienes las entradas y páginas que entran en este juego y, en el caso correspondiente, los puntos extra que sumarán por comentario o contenido compartido:
  • Reseñas románticas.
  • Escritos (relatos, poesía, capítulos de novelas). ➛ + 5 puntos al comentar y otros 5 al compartir.
  • Música romántica.
  • Recomendaciones románticas (de series, películas, libros o lecturas de wattpad).
  • Si tienes blog, afilias y comentas. ➛ + 3 puntos al comentar.
  • Si solo deseas dejar tu huella en el blog sin necesidad de leer ninguna entrada: puedes dejar un comentario en el Libro de visitas. ➛ + 4 puntos al comentar.
  • Si te pasas por el tutorial (solo en caso de que seas nuevo en el blog, en cualquier otro caso no contará), lo lees y comentas. Tampoco valdrá si ya comentaste en una ocasión anterior.
Si decides compartir cualquiera de las entradas o páginas anteriores, el modo de proceder será el siguiente:
  • Si compartes en Google+: Además de compartir el enlace con un texto descriptivo (si no añades nada al enlace no contará), tendrás que nombrarme. Recuerda que en Google+ soy +R. Crespo, justo como aparezco en el blog. Si añades además la etiqueta #ComparteyGanaFR será mucho más fácil para mí encontrarte.
  • Si compartes en Twitter: Además de compartir el enlace, como en el caso anterior, tendrás que agregar una mención a @FiRomantica y la etiqueta #ComparteyGanaFR. Si haces RT (citando y añadiendo lo anterior) en cualquiera de mis tuits podrás obtener 5 puntos extra (aparte de los 3 que ya consigues de manera estándar por el hecho de compartir).
  • Si compartes en Facebook: Como en los casos anteriores, además del enlace tendrás que agregar una mención a R. Crespo (mi página de facebook), texto descriptivo (en caso contrario no contará) y la etiqueta #ComparteyGanaFR.
Finalmente, y solo como agregado, todos los que sigan el blog obtendrán 7 puntos extra (5 si sois nuevos seguidores). En este caso se procederá de la siguiente forma: comentar aquí que sigues el blog y dejar, además, el enlace a tu perfil de blogger o Google+, así como el nombre con el que apareces. En el caso de que decidas compartir, además, también tendrás que comentar aquí colocando los enlaces correspondientes a cada red social, solo por si se me escapa tu publicación o no la encuentro.

Recuerda que participar te dará más posibilidades de ganar algo en el sorteo de aniversario del blog.

¿Alguna duda? ¡Este es el momento de preguntar!


23 de octubre de 2016

Juego: Lotería de Aniversario


Como seguramente sabrás por las anteriores loterías, durante horas diferentes (y no precisamente consecutivas) estaré colocando una imagen (que verás casi al final de la entrada) en cualquier parte del blog (sean páginas, como entradas o gadgets). Cuando esté segura de dónde quiero que esté, daré el aviso en twitter, google+ y en facebook (con la etiqueta: #LoteriaAniversarioFR) y los interesados deberán buscar durante esa hora la imagen. Una vez se encuentre, y para que sea válido el hallazgo, hay que comentar solo y exclusivamente en Juegos Románticos. En esta ocasión, como en las anteriores, si no has tenido la oportunidad en un momento concreto, podrás intentarlo siempre que haya sido anunciado que hay nuevo boleto circulando por el blog. Es importante seguir las siguientes normas para que tu boleto cuente.
  • Solo un boleto ganador por persona.
  • A la hora de comentar en la página de los Juegos Románticos, tendrás que adjuntar una captura que demuestre que efectivamente has encontrado el boleto (deberá mostrar, si es posible, la entrada, página o zona del blog donde ha sido hallado).
  • Tras el sorteo del premio, los ganadores tendrán 48 horas para reclamarlo por correo o por cualquiera de mis redes sociales (en privado siempre).
  • No se admitirán las trampas. Quien las realice, será sancionado y podrá perder el boleto que haya ganado.
En esta ocasión, el boleto que encuentres te servirá para tener más posibilidades en el sorteo que realizaré a principios de noviembre como celebración de este primer aniversario. Eso sí, tendrás que comentar igualmente en la entrada de ese sorteo.

La imagen del boleto que hay que buscar es el siguiente y, como es obvio, no cuenta en la búsqueda que se realizará posteriormente (así como tampoco cuentan los de juegos anteriores):


¿Te atreves a participar?
Cualquier duda, podrás usar los comentarios de esta entrada para solventarlos.


18 de octubre de 2016

Sorteos del mes de octubre


¡Muy buenas! Como casi siempre que encuentro sorteos interesantes, o que participo en alguno en concreto que me pide anunciarlo aquí, os traigo un sorteo conjunto bastante interesante. Pero ojo: solo es NACIONAL (para España).

El sorteo está organizado por los blogs: Domadoras de historias, Adictas romántica y Forjada entre sueños. Son libros en papel variados y que tienen una pintaza estupenda. El plazo de participación termina el 31 de este mes y podréis ver cuáles son las bases en la entrada que os dejo enlazada a continuación (pulsando en la imagen).


Como siempre, esta entrada podrá ser editada para agregar unos cuantos sorteos más...



Crónicas de una romántica I: La presentación de Aiden


¡Hola, querida romántica! Llega una nueva sección al blog titulada Crónicas de una romántica, en cuyas entradas publicaré experiencias tales como presentaciones, eventos varios y otras cosas que crea conveniente comentar como escritora (pero también como lectora de romántica que soy). ¡Espero que os guste! Esta primera entrada va sobre...

La presentación de Aiden.


El pasado sábado 15 de octubre presenté a Carmen Bayón, autora de Aiden, en La Carbonería de Sevilla. La experiencia fue maravillosa para ser la primera vez que ejercía como presentadora y ante un público al que mayoritariamente no conocía. Y a pesar de que nos fallaron algunas personas, la presentación no pudo haber ido mejor.

Me sentí como en casa.

Empecé presentando de forma breve a la autora y su libro, para después entrar en materia con una entrevista que preparé referente al libro y a su experiencia como escritora al fin publicada. Para mí fue un honor ser una parte importante de ese día tan especial para ella, pues nunca en mis sueños hubiera imaginado que algo así me pasaría (de nuevo, muchas gracias, Carmen, por confiar en mí para tu primera presentación). Después de hablar ambas durante un rato, y de la ronda de preguntas (que fue bastante corta), se procedió con la compra y firma de ejemplares. ¡Mi parte favorita! Conseguí mi ejemplar y estoy segura de que volveré a leer el libro pronto, pero teniéndolo entre mis manos. Desde ya os digo que es una lectura bastante adictiva y que, por mucho que se deduzca de la sinopsis, es imposible adelantarte a los acontecimientos y acertar. De todas formas, espero poder traeros pronto la reseña del libro, en cuanto traiga la de otros libros que tengo pendientes desde hace más de dos meses...

¡Espero que os haya gustado esta entrada!


17 de octubre de 2016

Ficción Romántica en los Premios Bitácora 2016


¡Muy buenas! Este lunes la entrada informativa será bastante más corta de lo que cabría esperar, pues solo quería anunciar que la semana pasada "inscribí" el blog en los Premios Bitácora de este año. No sé con certeza qué fue lo que me animó a hacerlo, pero ya que me atreví, quería pediros que si os gusta el contenido que ofrezco desde el comienzo, y os apetece hacerlo, vayais al enlace siguiente y votéis ya sea a través de Facebook, Twitter o de una cuenta de la página.


¡Muchas gracias!


Estad al pendiente porque pronto habrá una entrada muy especial de un evento al que tuve la oportunidad de asistir el sábado pasado. ¡Espero que os guste lo que tengo que contar!

16 de octubre de 2016

Lectura conjunta de La Taberna: Información


¿Qué tal está yendo este domingo? ¡Espero que muy bien! Yo os traigo algo que quizá os interese: una nueva lectura conjunta para cuando termine la de mi libro. La Taberna, de Víctor Fernández García.


Joel ronda los treinta.
Se siente atrapado en un punto vital que no parece reportarle demasiada felicidad.
Su trastorno bipolar le ha arrastrado, más que acompañado, por buena parte de su camino.
Bien pronto creyó encontrar un bastón para subsanar la problemática maníacodepresiva.
Desde que el alcohol llegó a su vida fue creciendo en protagonismo a medida que su salud mental abría de par en par las puertas del oscuro territorio de una mente que hierve en busca de claridad.
Una libreta siempre le acompaña.
En ella, Joel plasma retazos de su mundo interior.
Necesitado de paz, dará forma a un buen consejo encontrando el rastro de una misteriosa taberna.
Será allí donde habrá de recrudecerse la batalla contra el trastorno, el alcohol y un monstruo.
Armado únicamente con un lápiz y las páginas de su libreta, perseguirá la estela de una salida a la autodestrucción que le consume cíclicamente, desde hace tanto tiempo que la oscuridad parece haber conquistado un lugar en el cual la tímida luz de un farolillo permanece, no obstante, encendida.
En esta entrada encontraréis, además de la sinopsis anterior, un par de entradas relacionadas que el autor ha ido publicando con motivo de la publicación del libro. Podéis pasaros por ellas para saber si os interesa o no participar. Además, el autor proporcionará su obra gratuita a aquellos que no puedan adquirirlo por Amazon (está a 1.99€) o iBooks (a $1.99).

A continuación os dejo, además, el booktrailer del libro:


¿Cómo será la lectura conjunta?

En esta ocasión, la lectura será comentada únicamente por Twitter, aunque si alguien deseara también hacerlo mediante su cuenta de Instagram, también podría hacerlo sin problemas. Para ello, la etiqueta que se usará será la siguiente: #LaTabernaLCFR. Como ya sabéis, LC hace referencia a que es una lectura conjunta, y FR a que está organizado por este blog. 

Pero, ¿qué pasa si no tienes cuenta en Twitter y/o Instagram? En caso de que no tengas en ninguna de las redes sociales, te doy la oportunidad de que me avises en el mismo formulario que colocaré un poco más abajo. Así, quienes no tengan redes sociales y quieran realizarla y dejar sus opiniones, tendrán una opción y no se quedarán fuera. Esa opción será anunciada en el mismo momento en el que la lectura conjunta empiece.

Por supuesto, todos los que tengan blog podrán hacer su reseña tras terminar la lectura.

Y, ¿qué sucederá cuando terminemos de leer?

Una vez que terminemos de leer, haré una entrada de recopilación con las posibles reseñas del libro y la participación de todos los que se apunten. Para eso es imprescindible que yo pueda ver lo que publicáis en vuestras redes sociales o, como mínimo, el autor, para así poder llevar un mejor control de quienes participan y quienes no. Y es que leer e ir comentando la lectura tiene premio. ¡Sí, sí! El autor está dispuesto a sortear en papel un ejemplar de La Taberna y un pack en digital de las ilustraciones del libro.

Fechas a tener en cuenta:
- Plazo de inscripciones: del 16 de octubre al 16 de noviembre.
- Envío de ejemplares: 17 de noviembre.
- Duración de la LC: del 18 de noviembre al 20 de diciembre.
- Sorteo del libro y las ilustraciones: 22 de diciembre.
- Anuncio del ganador: 23 de diciembre.

A continuación dejo el formulario para que os apuntéis:


Si en algún momento se me ocurre algo más que no viene en el formulario, os preguntaré a través del correo que pongáis antes de la lectura conjunta. Próximamente anunciaré las fechas para que se puedan tomar en cuenta.
Cualquier duda que tengáis podéis preguntarla en los comentarios.

9 de octubre de 2016

¿Cómo escribo mis escenas eróticas? [+ consulta]


¡Muy buenas, romántica/o! Este domingo he cambiado un poco de tercio teniendo en cuenta que nos encontramos en el mes especial del blog, así que tal vez hasta la segunda semana de noviembre no vuelva a aparecer la iniciativa ICUE por aquí. Sí, sí, dije que volvería con normalidad, pero necesito aprovechar todo el tiempo libre del que disponga para preparar estas entradas, que ahora mismo considero más importantes. Eso sí, lo que te traigo hoy es calidad de la buena. ¿Que piensas que saber cómo escribo mis escenas no lo es? Entonces tómalo como una especie de ayuda, si es que la necesitas.

Por si no lo sabes, la primera vez que leí una novela romántica fue a los dieciséis años y gracias a que conseguí tener en mi poder Deseo Rebelde, de Julie Garwood (una autora que desde que terminé ese libro, se convirtió en una de mis favoritas del género). Es uno de esos libros históricos que te atrapan desde el principio y que a medida que vas avanzando, menos puedes dejarlo. El caso es que tras terminar de leerlo no pude evitar interesarme por escribir sobre romances eróticos transcurrieran donde transcurrieran. Es decir, bien podía escribir sobre algo actual (ese mismo año, claro), como en un mundo de fantasía o lo que se me ocurriera. Tuve grandes ideas durante esa época, a decir verdad, pero la mayoría de ellas las perdí.

La anécdota anterior sirve para introducir el tema del que quería hablarte. Obviamente, el lenguaje que encontré no era soez, ni mucho menos, y yo pensé al terminar de leerlo que si en algún momento escribía algo erótico, quería que fuera de manera elegante. De hecho, a no ser que los personajes así lo demuestren con su manera de pensar o su forma de hablar, me molesta leer lenguaje demasiado vulgar en los libros. Sobre todo si el narrador no es en primera persona, sino en tercera... En Ritual podréis encontrar varios ejemplos de lo que os he dicho anteriormente, pues cada personaje tiene su propia voz y su propia forma de hablar, aunque en narración puedan coincidir (muy en parte) los protagonistas.

Para escribir este tipo de escenas siempre suelo escuchar de fondo (con auriculares) alguna canción que venga bien con la escena y los personajes del momento. No todas las escenas eróticas son de cama y en consecuencia, no todas las canciones me sirven. En el caso de escenas insinuantes que no tienen nada que ver con el acto sexual, siempre elijo canciones que me hagan sentir algo mientras imagino la situación. Por ejemplo, para escribir algunas escenas sobre Dana y César me bastó con algunas canciones de Evanescence. En otras ocasiones esos temas no me inspiran y necesito otros, da igual lo típicos o recurrentes que sean para mí (como Beyoncé o The Weeknd). ¿Cuáles son las que usáis vosotros para escribir este tipo de escenas? (Si escucháis música mientras escribís)

Seguramente escriba más entradas de este tipo más adelante, por lo que si me he dejado algo o he divagado demasiado, no os preocupéis.


Antes de despedirme quería haceros una consulta. Ya he publicado algún relato con escenas subidas de tono (y algo de sangre en algunas, a decir verdad) y me encantaría saber si os importaría que marcara el blog para adultos o si preferís que lo siga dejando así. Advierto que en un futuro tal vez podrían llegar más relatos del estilo de Femme Fatale o algún capítulo que contenga escenas eróticas... ¡Vosotros me decís! Claramente voy a tomar la decisión yo, pero me gustaría saber qué opináis al respecto. ¡Muchas gracias a quienes respondáis!